
Lo de atípico también se debe a la aparición de los nervios por afrontar mi primer triatlón en distancia olímpica (1,5-40-10). No voy a negar que no estuviera como un flan porque sería engañarme a mí mismo el primero, y aunque esta sensación ya la conozco de hace bastantes años cuando nadaba, ahora con el triatlón es igual o peor porque tienes que pensar en tres deportes en vez de en uno.
La semana se partió en dos bloques : A) de lunes a miércoles con entrenamientos intensos y, B) de jueves a sábado con sesiones moderadas donde se buscaba la velocidad y esa chispa necesaria para ir más suelto.
Natación: 15.100 metros repartidos en 4 sesiones de pìscina, y sin contar los 1.500 metros del triatlón.
Bicicleta: 132 kilómetros sólo en dos salidas, mención a parte los 40 kms de ayer.
Carrera: 90 minutos en dos días, además de los 42 minutacos del sector de a pie de la competición.
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