A la finalización de la tercera jornada del Campeonato de Europa de natación, que se disputa en la ciudad húngara de Debrecen, el balance español es indiscutiblemente positivo. Es cierto que muchas potencias han dejado a sus figuras en casa preparando los JJ.OO, y han acudido con un supuesto equipo "B" plagado de jóvenes, pero ésta anécdota no debe de influir en el buen hacer de nuestros nadadores.

La alegría de nuestra delegación todavía puede ser mayor porque nuestras mejores nadadores de la historia, Mireia Belmonte y Erika VIillaecija, todavía no han participado en sus pruebas y, suelen ser un valor seguro.
A título personal lo que más me ilusiona de este Campeonato no son las medallas logradas por nuestra expedición, sino los tiempos que están obteniendo sin haber hecho una preparación especial para ésta competición. Estas marcas hacen soñar que nuestros representantes en Londres pueden llegar a varias finales y, luchar con los demás de "tu a tu" por las codiciadas medallas.
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